Historia y religión

Historia

Se considera a los balineses descendientes de los emigrantes procedentes del sur de China que llegaron a la isla hacia el 2000 a.C. Se cree que su legado incluye el cultivo del arroz como explotación agraria básica, la metalistería y la introducción de los cultos a la montaña. Estas características sugieren una importante afinidad con otros pueblos del Sudeste Asiático y del Océano Pacífico.

Existen pocos testimonios escritos sobre Bali anteriores al siglo XX, pero diversos hallazgos atestiguan la existencia de reinos hinduistas y la influencia continua de Java. De las inscripciones de una columna de Belanjong (Sanur) fechada en 914, se deduce que antes de esa fecha ya se habían establecido relaciones entre Bali y la dinastía budista Sanjaya de Java. En el centro de Bali se conservan restos de un reino hinduista-budista de los siglos X-XIII que tuvo sus sede en las cercanías de las actuales Pejeng y Bedulu. Durante el siglo XI se construyeron los Monumentos Reales Gunung Kawi para conmemorar al rey Anak Wungsu y a la reina Betari Mandul.

El Imperio Majapahit hindú (1293-1520 d.C.) en el este de Java fundó una colonia de Bali en 1343. Cuando el imperio cayó , hubo un éxodo de intelectuales , artistas , sacerdotes y músicos de Java a Bali en el siglo XV. La era Majapahit moldeó la cultura que ha sobrevivido hasta hoy en las formas arquitectónicas, la danza, el teatro entre otras.

El primer contacto europeo con Bali se cree que fue en 1585 cuando un barco portugués se hundió frente a la península de Bukit y dejó unos cuantos portugueses al servicio de Dewa Agung. En 1597 el explorador holandés Cornelis de Houtman llegó a Bali y, con el establecimiento de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales en 1602, el escenario estaba listo para dos siglos y medio de control colonial. El control político y económico holandés sobre Bali se inició en la década de 1840 en la costa norte de la isla, cuando los holandeses enfrentaron a diversos reinos balineses desconfiados unos contra otros. A finales de la década de 1890, las luchas entre los reinos de Bali continuaron en el sur de la isla, siendo explotado por los holandeses para aumentar su control.
Los holandeses fueron poco a poco haciéndose con la mayor parte de la isla. Las casas reales fueron despojadas de sus propiedades al tiempo que reclutaban a los rajás supervivientes como personal joven para su sistema burocrático. Una vez establecido el modus vivendi, los Países Bajos conservarían Bali como un museo viviente de cultura clásica, un escaparate del colonialismo ilustrado holandés. En la década de 1930, los antropólogos Margaret Mead y Gregory Bateson, los artistas Miguel Covarrubias y Walter Spies, y el musicólogo Colin McPhee crearon una imagen occidental de Bali como “la Isla de los Dioses, donde todo el mundo es artista”, y el turismo occidental comenzó a desarrollarse por primera vez en la isla.

El Imperio Japonés ocupó Bali durante la Segunda Guerra Mundial. La isla de Bali no era originalmente un objetivo en su campaña Indias Orientales Holandesas, pero como los campos de aviación en Borneo eran inoperantes debido a las fuertes lluvias, el Ejército Imperial Japonés decidió ocupar Bali. La isla no tenía tropas regulares del ejército holandés. El 19 de febrero de 1942, los fuerzas japonesas desembarcaron cerca de la ciudad de Senoer y la isla fue capturada rápidamente. Durante la ocupación japonesa un oficial militar de Bali, Gusti Ngurah Rai, formó un ejército de libertad balinés. Tras la rendición de Japón en agosto de 1945, el mando holandés regresó rápidamente a Indonesia, incluida Bali, para restablecer la administración colonial antes de la guerra. Pero esta vez, rebeldes balineses se resistieron ahora utilizando armas japonesas. El 20 de noviembre de 1946, la batalla de Marga se libró en Tabanan en el centro de Bali. Coronel I Gusti Ngurah Rai, por entonces tenía 29 años, reunió a sus fuerzas en el este de Bali en Marga Rana, donde hicieron un atentado suicida contra los holandeses fuertemente armados. El batallón de Bali fue totalmente aniquilado, rompiendo el último hilo de la resistencia militar balinesa. A pesar de esta victoria, la situación de los holandeses fue insostenible. Tres años después abandonaron Indonesia, reconociendo su independencia el 29 de diciembre 1949.

La prosperidad que prometería la independencia tardó años en materializarse. La sucesión de gobiernos impotentes o excesivamente nacionalistas disuadió a los inversores extranjeros.

Los primeros turistas modernos eran viajeros que seguían la ruta hippy de las décadas de los 60 y 70. Los australianos descubrieron la Isla como un destino vacacional cercano. En las décadas de los 80 y 90 el auge urbanístico transformó el sur de la isla.

Religión

A diferencia del resto de Indonesia donde la religión predominante es el islam, más del 90% de los balineses son hinduistas aunque practican una forma muy particular de hinduismo conocido como “hinduismo balinés” que mezcla la creencia en los dioses y doctrinas hindúes al lado de creencias animistas y culto a santos budistas. Otras minorías religiosas en Bali son los musulmanes (principalmente pescadores de la costa), cristianos y budistas.

Parte de la grandeza de esta isla es la convivencia en armonía de las distintas religiones y su devoción. La gran cantidad de templos, actividades religiosas, ofrendas y culto recorre la isla de norte a sur.